Incluso hay quien tiene el cinismo de llamarlo la "bofetada pedagógica" y además argumenta sus beneficios, lo contrapone a la permisividad educativa que da lugar a los niños malcriados de hoy en día y lo diferencia de otros comportamientos igualmente inadecuados, pero que sí saben idenificar como maltrato. Es extraño con que seguridad algunos expertos explican, por ejemplo en "Sí o no a la bofetada pedagógica (II)", cómo debe ser el castigo físico pedagógico. Además lo visten de disciplina y lo categorizan de educación correcta y necesaria. Me recuerda a esos imanes saudíes, tan elegantes, serios y equilibrados, que explican cómo se debe pegar a la mujer sin dejarle marcas para disciplinarla y corregir sus comportamientos erróneos (articulo en el confidencial.com y video en dalealplay.com).
Pero, por mucho que me escandalice, la realidad es que el maltrato disciplinario,
o el mal llamado castigo pedagógico, ha existido desde antes de
los espartanos. Pegar a los niños para educarles ha llegado a ser
una tradición en muchas familias, escuelas y sociedades. Sin embargo
no se suele llamar así, no se habla de pegar a los niños
por que todos sabemos que éso está mal, se habla de educarles,
de enseñarles, de corregirles, de reprenderles y - como mucho -
de castigarles. Las acciones que van detrás de estos eufemismos
suelen ser azotes, cachetes, capones, empujones, zarandeos, bofetadas,
golpes en la cabeza (toques), pellizcos y otras agresiones físicas
además de las expresiones verbales que suelen acompañarlas.
Pero no se trata de hacerlas todas a la vez y darle una paliza al niño.
Como dice el imán saudí que recomienda pegar a las mujeres,
la idea es pegar sin dejar marca, sin generar un trauma, con contundencia
para educar, pero de forma sistemática para disciplinar siempre
que sea necesario. Así que el castigo pedagógico, que en
realidad es castigo físico puro y duro, se convierte en un buen
azote, una buena torta, un zarandeillo, un capón bien dado cada
vez que el niño hace algo mal.
¿Hay alguien que crea que la repetición de éstas
y otras acciones cada vez que el niño hace algo reprendible o castigable
no es una forma de maltrato? El 56% de los españoles? Es posible
que todas esas personas que han dicho que "a veces una torta es necesaria"
no han pensado bien en lo que estaban diciendo. Y si lo han pensado entonces
es que están de acuerdo con el maltrato disciplinario, puede que
lo practiquen y puede que les guste y lo consideren parte de su paternidad/maternidad.
Quizá esos padres deberían saber que el maltrato disciplinario es el castigo físico, emocional y psicológico causado desde una posición de poder de forma sistemática con la intención de corregir comportamientos considerados inadecuados. (edrake 2.009)
También hay una cierta hipocresia en todo ésto ya que hoy
en día suele estar muy mal visto pegar a un niño en público.
Una bofetada o un azote, sean o no "pedagógico", suele
llevarse un buen número de miradas de disconformidad por parte
de los presentes e incluso algún comentario desfavorable para reprender
al progenitor. Sin embargo las estadísticas y los cuestionarios
están diciendo que de puertas adentro esa misma bofetada o azote
está bien vista y se considera casi necesaria. Puede que éso
sea lo que está pasando, puede que se acepte y se practique el
castigo físico, psicológico y/o emocional de puertas adentro
pero que no se identifique con lo que realmente es. Puede que los casos
extremos de maltrato infantil que salen en la tele hagan creer a la gente
que sólo éso es maltrato. Puede que esas personas no sepan
que:
Cerca de 30.000 infancias se rompen cada año por maltrato físico.
En uno de cada cuatro casos, la agresión consiste en bofetadas
o "cachetes" . Puede que todavía haya demasiada gente
que crea que el castigo físico, el bofetón o el azote, es
un derecho de los padres y no algo en contra de los Derecho del niño.
Estas estadísticas han salido a la palestra por la enmienda que
algunos partidos políticos están desarrollando en el Senado
para dejar como potestad de padres y educadores una buena bofetada educadora
para cuando haga falta. Ellos todavía no saben que éso va
encontra de los Derechos Humanos y los Derechos de la Infancia.
Espero que el Congreso español elimine pronto el castigo físico
para la infancia, sin enmiendas que puedan llevar a confusión (leer
la mirada de Jokin).