Aunque sea un tópico decirlo, la realidad es que las mujeres y los
hombres con un alto reconocimiento profesional tienen problemas en el amor
exactamente igual que cualquiera.
Con frecuencia damos por supuesto que el éxito laboral y económico
es una garantía para conseguir el éxito en el amor, pero no
es así. El triunfo profesional y la imagen de triunfador que todos
conocemos suele despertar mucha admiración y curiosidad, pero una
cosa es el trabajo y otra muy diferente nuestra vida privada.
Los estudios sobre la Inteligencia Emocional demostraron que una persona
puede estar muy preparada y capacitada en su profesión, cosechar
grandes éxitos y sin embargo no ser capaz de desarrollar su vida
personal del mismo modo. El motivo es que, aunque el camino sea duro, profesionalmente
siempre podemos encontrar guías y recursos que nos ayuden a desarrollar
nuestro talento y sacarle provecho. En cambio no hay escuelas para el amor
y las relaciones de pareja, así que en este terreno todos dependemos
por completo de nosotros mismos, nuestros sentimientos, expectativas, decisiones,
experiencias pasadas y las vivencias que vayan surgiendo al vivir ese amor.
La consecuencia, por sorprendente que pueda resultar, es que podemos ver
a grandes profesionales, empresarios, cantantes, actores, actrices o los
modelos más deseados del mundo sufrir celos, sentir la soledad, pasar
por infidelidades y aguantar situaciones dolorosas igual que nuestro vecino,
nuestra mejor amiga o nosotros mismos.
El ser famosos, ricos y deseados no inmuniza a nadie frente a los problemas
del amor.
Evidentemente y en la misma medida, también podemos encontrar parejas
que triunfan en el amor y superan juntos los problemas.
1._ CASO: ELSA PATAKY Y SU NOVIO
Todos sabemos que los comentarios, bromas y chistes ofensivos demuestran
una triste falta de respeto hacia los demás. No hace falta que estén
basados expresamente en el sexo, el color de la piel, la procedencia, nuestra
opción sexual o cualquier otra característica personal. Lo
que hace ofensivo un comentario, una broma o un chiste es la forma despectiva
y humillante con la que nos referimos y tratamos a alguien, ya sea una persona,
un grupo o un colectivo.
Apesar de ello, por extraño que parezca, siempre que no se caiga
drásticamente en el racismo, la xenofobia, la homofobia u otras
actitudes parecidas, hay mucha gente que cree que ese tipo de gracias
son ocurrentes y que no tienen la más mínima importancia
por que carecen de malicia y su único objetivo es hacer reir a
otros. Los comentarios machistas y los basados en las diferencias físicas
son un claro ejemplo de ello.
Es como si existiera un tipo de humor en el que la tolerancia se confunde
con un permiso especial para burlarse de los demás.
Sin embargo, a todos nos gusta que nos traten bien y nos respeten, y esta
actitud no debería ser simplemente un deseo: El respeto es un derecho
que debemos defender ante cualquiera, tanto en público como en privado,
es decir, ante nuestra familia y amigos, ante nuestros jefes y compañeros
de trabajo y, por supuesto, ante nuestra pareja.
El problema es que cuando la persona que hace este tipo de comentarios
ofensivos y de mal gusto es alguien que nos ama y a quien amamos, puede
ser difícil reaccionar. Resulta absurdo pensar que nuestra pareja
pueda utilizarnos de mofa ante otros, que quiera que nos sintamos mal
o que nos falte al respeto intencionalmente.
De hecho, a veces se aceptan este tipo de comentarios y bromas de mal
gusto simplemente por que sabemos que no hay mala intención por
parte de quien las hace.
Otras veces puede ocurrir que no nos quejemos y no dejemos claro nuestro
desagrado por que no es el momento adecuado, por que no queremos darle
más importancia de la debida o por que, si lo hacemos, puede parecer
que no tenemos suficiente sentido del humor, somos demasiado intransigentes
o no sabemos encajar cierto tipo de bromas.
En cualquier caso, si alguna vez ocurre, siempre tenemos que tener muy
claro desde el primer momento que ese tipo de trato no nos gusta y hacérselo
saber a nuestra pareja. Da igual que se trate de una forma erronea de
entender el humor, que no haya mala intención o que esas bromas
se realicen sólo en la intimidad o en un círculo privado
de amigos. El respeto es un elemento básico e imprescindible en
cualquier relación humana y en el amor, para que funcione y siga
adelante, tiene que estar presente.
Por supuesto cada persona hace frente a este tipo de situaciones según
su forma de ser y las circunstancias en las que se han dado.
En el caso de Elsa Pataky no cabe duda de que, además de ser una
mujer preciosa, es una gran profesional. En este sentido cabe la posibilidad
de que ella prefiriese sacar adelante aquella situación tan violenta
con una sonrisa, en vez de tener una discursión privada con su
novio delante de las cámaras. También es posible que las
declaraciones que realizó posteriormente intentando explicar el
comportamiento de su novio fueran, en realidad, una forma de evitar más
repercusiones y centrar de nuevo la atención pública en
su vida profesional. Acertado o no, lo cierto es que la persona que realizó
los comentarios ofensivos no fue ella sino su pareja. Así que una
vez que ha ocurrido lo realmente importante es que hará ella después.
2._ CASO: HALLE BERRY Y SU EX MARIDO
Las infidelidades
Todos tenemos una idea respecto a la infidelidad pero no siempre es fácil
mantener esa postura cuando nos toca de lleno y el amor está por
medio. Por lo general, al profundo dolor que suele provocar la infidelidad
de tu pareja se une el que podría causar una posible ruptura y
también el deseo de superarlo y seguir adelante junto a él.
Por otro lado la infidelidad siempre nos hace preguntarnos qué
es lo hemos hecho mal. Da igual que seas la persona más deseada
del mundo, siempre existe la duda de no haber hecho lo suficiente y la
necesidad de saber qué es lo que ha fallado.
Paradójicamente, todavía en nuestros días se suele
responsabilizar más a la mujer que al hombre de la infidelidad,
de manera que si la mujer es infiel es una irresponsable y si el infiel
ha sido él la culpa suele ser de ella. Suelen ser connotaciones
socialmente aceptadas que dejan en manos de la mujer el cuidado de la
relación y que amenudo potencian que nos replanteemos nuestra capacidad
para amar en base al sacrificio y la entrega incondicional.
Sin embargo, para cualquier persona, cuando el dolor es mucho más
profundo que el amor resulta difícil seguir luchando por esa relación
y es importante ser conscientes de ello para evitar que una unión
forzada deteriore más todavía la relación.
Los malos tratos
Resulta extraño pensar que una actriz internacionamente reconocida
y con un Oscar pueda haber sufrido malos tratos durante años. Sin
embargo Hally Berry es un ejemplo más de que los malos tratos a
mujeres se dan en todo tipo de situaciones y estatus socio-económicos.
La prensa y los telediarios tan sólo nos hablan de los casos más
dramáticos y terribles. De vez en cuando, las revistas y los programas
del corazón nos sorprenden con un nombre famoso que ha decidido dar
a conocer su traumática experiencia para ayudar a otras mujeres con
su testimonio. Sin embargo también hay muchos otros casos que no
llegan a conocerse y que nos cuentan como los malos tratos y los abusos
físicos y psicológicos están presentes en nuestra sociedad
independientemente del dinero, la profesión, el estado civil o la
apariencia física. Profesoras, arquitectas, actrices, amas de casa,
modelos, asistentas, empresarias, universitarias, adolescentes, mujeres
casadas, jubiladas, separadas, ... Mujeres muy diferentes se han visto atrapadas
en la telaraña del maltrato y han sufrido sus consecuencias hasta
que han sido capaces de escapar.
Aunque en un número considerablemente inferior, también
existen los malos tratos en los que las víctimas son hombres. Y,
en ambos casos, la incomprensión social por esta terrible realidad
sigue estando presente através de la falta de información,
los tópicos y falsas creencias.
Por lo general, los malos tratos no se limitan a una serie de momentos
violentos esporádicos en los que la pareja pierde el control y
ante los cuales cualquier día podemos coger la maleta, la tarjeta
de crédito y marcharnos tranquilamente.
En realidad, el maltrato físico suele estar unido al psicológico
y ambos a una maraña de sentimientos y circunstancias que progresivamente
lo enturbian todo hasta convertir la relación en un infierno de
dolor y terror.
El hecho de que tu pareja te agreda en un momento dado siempre es algo
traumático e incomprensible que se intenta superar en la intimidad.
Ayudar a la pareja, buscar explicaciones sobre por qué ha ocurrido,
creer que nunca se repetirá y contar con las promesas y las expectativas
de que todo va a cambiar, son emociones, pensamientos y acciones que se
unen al amor y la necesidad de superarlo.
Cuando la violencia se repite, los sentimientos suelen volverse mucho
más complejos y la angustia más densa y difícil de
superar. Los sentimientos de culpa, la incapacidad para tomar decisiones,
el miedo, la pérdida de la autoestima, las consecuencias de las
agresiones recibidas, la indefensión y la inseguridad suelen estar
presentes y junto a las constantes agresiones físicas y el maltrato
psicológico, y van tejiendo esa angustiosa telaraña que
progresivamente paraliza y va aterrorizando a las víctimas.
En esas condiciones personales, emocionales y psicológicas resulta
muy difícil salir adelante aunque ya no haya amor, sino terror.
Es importante aclarar que el hecho de haber sufrido malos tratos, como
por ejemplo en el caso de Hally Berry, no implica que se trate de mujeres
especialmente manipulables, con falta de personalidad o susceptibles de
ser engañadas con facilidad. A veces simplemente se trata de situaciones
en las que una mujer y un hombre no pudieron contar con los recursos necesarios
para superarla. Por eso es tan importante no aceptar nunca ni siquiera
esa primera agresión, ni transigir con ella.
3._ CASO: BRAD PITT Y JENNIFER ALISTON
El amor es una emoción fuerte, vital e intensa que nos llena,
nos ayuda a superar los problemas, a confiar en uno mismo, en tu pareja
y a seguir adelante. Por supuesto en el amor no todo es fácil,
así que amar también significa esforzarse y estar dispuesto
a luchar por aquello que se ama. Sin embargo esa lucha y ese esfuerzo
siempre tienen que ser cosa de dos.
Por ejemplo, después de la primera etapa de enamoramiento, en la
que todo es maravilloso, suelen aparecer las primeras desavenencias, pequeñas
diferencias y algunos problemas que parece que quieren poner a prueba nuestro
amor. Pese a lo que algunas personas creen, estas discrepancias son normales
y no significan que no haya amor sino simplemente que cada persona es diferente.
Hasta tal punto todos somos diferentes que mientras que para algunas parejas
estas discrepancias son la sal de su relación para otras pueden resultar
un auténtico problema. Por lo general, la comunicación en
la pareja, hablar de lo que nos gusta, lo que no nos gusta, ser escuchados
y la capacidad que todos tenemos de adaptarnos al otro, nos ayudan a superar
este tipo de situaciones.
Apesar de ello, a veces, hablar, comprendernos y adaptarnos mutuamente
no siempre es suficiente o no se hace en igualdad de condiciones. Esto
es debido a que una parte exige mucho más al otro, quiere cambiarle
o cree que la adaptación sólo tiene que hacerla la otra
parte.
Como en el caso de Brad Pitt y Jenifer Aliston, los celos y la inseguridad
suelen ser comportamientos muy habituales en esta forma de entender las
relaciones. De esa manera:
" Por un lado ella intenta coordinarlo y controlarlo todo, decidir
qué es lo adecuado para los dos, establecer límites y anular
hábitos que desde su punto de vista son inadecuados, y
" Por otro lado, él espera que ella cambie al darse cuenta
de su error y sus excesos
Al final, ambas posturas suelen chocar en constantes discursiones en
las que ninguno se escucha hasta que alguno de los dos decide que la única
posibilidad es la ruptura.
Por lo general, cuando aparece una dinámica de pareja de este
tipo, hasta dónde tenemos que llegar se convierte en una decisión
personal que cada uno toma por separado. El esfuerzo por mejorar la relación
se convierte en una carrera de concesiones motivada por el miedo a perder
a la pareja y cuando las concesiones llegan a ser excesivas se transforman
en una larga lista de reproches e insatisfacciones.
En realidad, la solución es mucho más sencilla:
Saber escucharse,
aceptar a nuestra pareja tal y como es y llegar a acuerdos que faciliten
la adaptación mutua en igualdad de condiciones.
4._ CASO: BECKAM Y VICTORIA ADAMS
Nos guste o no, en el amor entran en juego muchos más factores
que debemos que tener en cuenta.
Cuando el amor se convierte en algo mucho más presente y estable
en nuestra vida cotidiana, se transforma en una relación de pareja,
con todo lo que ello conlleva. Las características y necesidades
propias y de nuestra pareja adquieren una mayor importancia, y también
el esfuerzo por coordinarlas y encontrar un buen equilibrio para ambos.
El desarrollo personal, profesional y económico que dos personas
pueden realizar a lo largo de su relación de pareja puede llegar
a ser una importante inversión a tener en cuenta. Hoy en día
hay muchas parejas que antes de casarse firman largos contratos legales
o antes de separarse reunen a sus abogados, asesores fiscales y brokers
para evaluar cuales pueden ser las repercusiones financieras.
Aunque este tipo de relaciones parece muy lejos del típico concepto
romántico del amor, la verdad es que la defensa y el cuidado de
esa inversión conjunta que se consigue en la pareja no significa
que no haya amor.
Los Beckam son un ejemplo muy llamativo de una pareja que ha conseguido
convertir su matrimonio en un negocio muy rentable. Por lo general, se suele
criticar a Victoria Adams por aceptar y transigir con las constantes infidelidades
de su marido después de tener un lujoso regalo o aumentar la familia.
Sin embargo, los evidentes coqueteos y escarceos de Beckam para volver después
a casa como un encantador marido y entregado padre no es tan diferente.
En ambos casos, la inversión que conlleva su matrimonio compensa
cualquier otro problema que pueda haber ... o al menos eso parece.