1._ CASO: ALGÚN GESTO DE AMABILIDAD
Algunas personas todavía creen que los detalles románticos
y los gestos de amabilidad, ternura, sensualidad y cariño dentro
de la pareja son innecesarios, o que se limitan a la lógica amabilidad,
educación y respeto que debe haber entre dos personas. Otras personas
suelen dar por sentado que si están juntos, su pareja ya sabe que
le ama y no hacen falta demostraciones especiales.
Otras lo consideran caprichos típicamente femeninos y también
hay quien sólo le ve sentido como parte de la conquista o la primera
etapa de la relación, cuando intentas impresionar a tu futura pareja
todo lo posible.
Por desgracia todas estas personas están equivocadas y no se dan
cuenta que las manifestaciones de afecto, cariño y consideración
hacia la persona que quieres no son caprichos, demostraciones extraordinarias
o hechos aislados, sino que
forman parte de la fuerza y la vida
de cualquier relación y además afectan a ambos miembros de
la pareja por igual.
Por otro lado, es evidente que todos tenemos que ser amables y respetar
a nuestras parejas, sin embargo estos detalles y gestos a los que nos referimos
no son una cuestión de cortesia, educación o tradiciones.
En realidad son una forma de comunicarse dentro de la pareja, de transmitirle
a tu pareja cómo te sientes con ella y de hacer que tu pareja se
sienta especial.
Evidentemente transmitirle todo esto a tu pareja no puede limitarse a una
etapa o un objetivo (la conquista), ya que forma parte de un sentimiento,
de un deseo, acorde con el amor y la pasión que sientes. Mientras
siga presente ese sentimiento y deseo, seguirán presentes los intentos
por hacer que tu pareja se sienta bien a tu lado y por transmitirle cómo
te sientes tú.
La verdad es que uno de los mayores problemas es que mucha gente no sabe
con seguridad cómo transmitirle esos sentimientos a su pareja.
Es decir, qué gestos y detalles puede hacer con la seguridad de
que van a funcionar con su pareja, y cómo y cuando hacerlos.
Los gestos y detalles de afecto en la pareja pueden ser muy variados.
Por ejemplo, una escapada de fin de semana, un ramo de rosas enorme o
un regalo muy deseado son gestos que alegran cualquier relación
y pueden hacerse para remarcar una fecha importante como el aniversario.
Sin embargo los gestos y los detalles afectivos en la pareja no se reducen
a un gesto especial de romanticismo en un momento dado. Los pequeños
detalles que aparecen constantemente en el quehacer diario y en la rutina
de la pareja pueden ser todavía más maravillosos. El café
en la cama, un piropo sincero y espontaneo, encargarse de una tarea que
siempre realiza la pareja, cumplir una promesa insignificante, una sonrisa
y una caricia, ....
Hay que tener en cuenta que esos pequeños gestos y detalles en
el día a día no son sólo una forma de decirle a tu
pareja que la quieres, también le estas diciendo que piensas en
ella/él, que estás agusto a su lado, que te sigue gustando
su forma de ser y que estas atento/a a cómo es, lo que le gusta
y lo que necesita. Por último cuando haces ese pequeño gesto
especial por tu pareja también le estas diciendo que quieres que
se sienta especial y que te esfuerzas por conseguirlo. Si bien al principio
de una relación transmitir todo esto puede parecer más fácil
ya que las emociones y las expectativas son más intensas, el valor
que adquiere para tu pareja cuando ha pasado el tiempo y la relación
se ha estabilizado es mucho mayor. Es como decirle a tu pareja "
cuanto
más te conozco y estoy contigo, más me gustas".
2._ CASO: SUPERAR ÉPOCAS DE MALA SUERTE
A lo largo de la vida todos tenemos obstáculos y problemas que superar,
situaciones difíciles y malas etapas. Nuestra pareja es uno de los
apoyos más importantes con los que podemos contar en este tipo de
situaciones.
Pero no se trata de estar simplemente presente y a su lado, también
hay que cuidar de nuestra pareja cuando lo necesita, saber darle ánimos,
creer en ella y transmitírselo. Nosotros podemos ayudar a nuestra
pareja a superar esas malas rachas pero también tenemos que saber
darle su tiempo, proporcionarle el apoyo y la ayuda que necesite y dejar
que sea nuestra pareja quien supere esa situación.
No se trata simplemente de "estar en lo bueno y en lo malo" sino
de apoyar, cuidar y ayudar a nuestra pareja cuando lo necesita y de la manera
en la que lo necesita.
3._ CASO: LA RUTINA
La rutina, la convivencia, la pérdida de intimidad, el día
a día, los problemas caseros, los agobios del trabajo, la familia,
las cuestiones económicas, ... todos estos aspectos hacen que vayamos
descubriendo aspectos en nuestra pareja que ya no nos parecen tan insignificantes,
graciosos o positivos. Es frecuente que poco a poco, conforme conocemos
más a nuestra pareja, vayamos viendo con ojos más críticos
algunos de sus hábitos, formas de pensar, hacer y comportarse.
Es algo lógico: No es lo mismo tener una relación basadas
en citas, más o menos espaciadas, cuyo principal objetivo es pasarlo
bien que conocer de verdad a una persona y compartir, disfrutar y afrontar
la vida con ella. Luego, cuando la pareja lleva tiempo junta y es estable,
no podemos olvidar que la rutina y el día a día nos desgasta
a todos y también suele afectar a la pareja. Cuando estamos enfadados,
las discursiones conflictivas, los problemas y dificultades, todas estas
situaciones de tensión suelen hacer que nos fijemos más
en aquellos aspectos que menos nos gustan de nuestra pareja y se vuelvan
más molestos.
Ser consciente de nuestro estado emocional y analizar fríamente hasta
qué punto es importante eso que nos molesta o nos parece tan negativo
es una buena forma de no dejarnos llevar por un enfado o un mal momento.
También tenemos que informar a nuestra pareja de aquello que no nos
gusta o nos molesta especialmente y ser tolerantes con los pequeños
detalles que, en el fondo, es muy posible que no tengan ninguna importancia.
Por último también tenemos que estar dispuestos a hacer concesiones
y escuchar lo que no le gusta a nuestra pareja y cambiarlo si es necesario.
Sin embargo, por encima de todo, lo que siempre tenemos que hacer es valorar
lo que nos enamoró de esa persona, saber verlo en el día a
día y tenerlo siempre presente.
4._ CASO: UNOS KILOS DE MÁS ... NO PASA NADA
Las arrugas, las ojeras, echar barriguita o estar menos ágil
no
es cuestión de género sino de la edad. El cuerpo
cambia tanto en los hombres como en las mujeres, y tanto los hombres como
las mujeres quieren seguir sintiéndose atractivos y gustando a sus
parejas. Lo que sí puede ser diferente es la forma de manifestar
esta preocupación, aunque cada vez más hombres lo hacen abiertamente
y sin tapujos. Esto es bueno ya que el hecho de saber que tu pareja también
se preocupa por estar atractivo y sexy para ti puede ser muy gratificante
cuando es algo mutuo.
En cualquier caso,
lo más importante es no llegar nunca
a los extremos. Todos sabemos que el paso del tiempo es algo
inexorable e intentar retenerlo a toda costa puede ser una obsesión
peligrosa. Por supuesto tampoco es cuestión de abandonarse por
completo sino de encontrar un punto medio.
Sentirse sexy, cuidarse, tener una vida sana y seducir a tu pareja
es una cuestión de actitud y de ganas de disfrutar de la vida y del
amor. Esas ganas de disfrutar nos ayudarán a esforzarnos
pero también evitarán que estar mejor se convierta en algo
obsesivo.
Es importante no dejarse llevar por las modas comerciales y tener
las ideas claras. Estamos en una época en la que lo sexy
se ha sustituido por el glamour y el glamour se asocia a delgadez y pocas
curvas. Pero no nos dejemos engañar: todavía hoy Marilyn Monroe,
Ava Gardner o Rita Hayworth se consideran como prototipos de mujeres sensuales
y deseables, a pesar de que hace mucho que terminó su reinado en
el celuloide.
Otra cuestión clave es
aprender a aprovechar cada etapa de
la vida con todas sus características. Y para conseguirlo
es mucho más práctico y eficaz centrarse en descubrir lo que
ganamos y avanzamos en cada nueva etapa, en vez de estar echando menos lo
que hemos perdido o lo que notamos en falta.
5._ CASO: DISCUTIR NO ES MALO
Es un error pensar que si una pareja no discute es por que se aman más.
Hay parejas que se complementan y amoldan de forma muy sutil y otras en
cambio que necesitan su tiempo. Incluso hay parejas perfectamente establecidas
que desatan auténticos volcanes de pasión ante ciertos temas
o situaciones.
En todos los casos lo realmente importante al discutir es saber valorar
la situación, aquello que se discute, cómo se hace y por qué.
Comunicarse, intercambiar opiniones, comentar las diferencias e
incluso defender con pasión nuestras ideas, postura, deseos y necesidades
forma parte de la vida de la pareja. Saber hacerlo respetando a la pareja
es exactamente igual de importante y necesario.