1._ CASO: CUANDO TU PADRE ES FAMOSO Y TU LE
SIGUES LOS PASOS DE FORMA POSITIVA
Ernesto Alterio o Estrella Morente son personajes que han seguido los pasos
de sus padres y les ha ido bien. ¿Por qué ha sido así?
¿Condiciona mucho que tu padre o madre se dediquen a una profesión
para seguir tus pasos? ¿Es necesario demostrar que parte del apellido
tiene que existir talento?
Hay varios factores que pueden estar presentes en el hecho de que los
hijos sigan los pasos profesionales de sus padres y tengan éxito,
pero sin duda alguna el primero de ellos es que les guste esa profesión,
que quieran dedicarse a ella y que sepan realizarla.
No sirve de nada que los padres tengan una cuenta millonaria y que todo
el mundo reconozca su valía profesional, si a sus hijos no les
gusta, no es lo que quieren hacer en la vida, no se esfuerzan y luchan
por su trabajo o no consiguen desarrollar las cualidades y capacidades
necesarias para realizarlo. A excepción de los hijos de los multimillonarios,
los hijos de padres famosos y con éxito profesional tienen que
trabajar igual que cualquiera y, aunque cuentan con una serie de ventajas
y oportunidades que pueden ser claves para su vida profesional, también
deben conseguir sus propios objetivos, superarse y vencer los obstáculos
y problemas o enfrentarse a la posibilidad del fracaso, si se tercia.
Así que el carácter, la personalidad, la madured, la forma
de ser y de trabajar de los hijos también son características
importantes a tener en cuenta.
En el caso de Ernesto Alterio y Estrella Moriente, no sólo han
contado con la ayuda y el apoyo de sus padres, sino que también
han sabido desarrollar con acierto y esfuerzo sus propias carreras profesionales,
reflejando la pasión que sienten por ellas.
En este sentido las vivencias y las actitudes que los padres tengan hacia
su trabajo pueden ser muy importantes. La satisfacción, el rechazo,
las ilusiones o las frustraciones derivadas del trabajo son sentimientos
que se viven, aprenden y transmiten en el hogar exactamente igual que
las actitudes de responsabilidad, disciplina o autosuperación.
Unos padres que viven con pasión, respeto y entrega su profesión
suelen compartirlo con sus hijos y pueden contagiarles fácilmente
esa pasión.
Además los hijos son testigos de primera mano del bagaje profesional
de sus padres de manera que pueden aprender si la fama y el dinero son una
consecuencia del árduo y constante esfuerzo, si son resultado de
unas circunstancias variables o si son un objetivo en sí mismo. Por
lo general, la mayoría de los profesionales que hoy en día
tienen un éxito reconocido tienen tras de sí un largo curriculum
que les avala o un evidente talento que han sabido desarrollar y explotar.
Así que, cuando los padres comparten estas vivencias y pasión
con sus hijos, también les proporcionan una visión diferente
de su trabajo, desde dentro, que les permite evaluar con realismo todo lo
que implica esa profesión.
Aunque de adulto cada uno tendrá su propio punto de vista, la forma
de conseguir el éxito y la fama, el momento en el que llega y el
valor que se le dan los padres también pueden influir en los hijos
y en cómo ven esa profesión.
El éxito, la popularidad y ganar mucho dinero hacen que determinadas
profesiones parezcan especialmente atrayentes. Sin embargo a la hora de
ponerse a trabajar y ganarse la vida con esos trabajos tener un punto
de vista realista, desde dentro, puede ser una ayuda inestimable que evite
las frustraciones derivadas de los sueños de fortuna y gloria rápida
y fácil.
2._ CASO: CUANDO TU PADRE TIENE UNA PROFESIÓN Y TU TE DEDICAS A
ALGO QUE NO TIENE QUE VER Y TE VA BIEN
Aquí vamos a poner a Stella Mcarthey (es diseñadora y su
padre un ex Beatle) o Adriana Domínguez (hija de Adolfo Domínguez
y actriz). ¿Lo hacen para desmarcarse de sus padres? ¿Es
una manera de que no les digan que están ahí por su apellido?
En algunos casos (como S. Mcarthey o A. Dominguez) la fama y la popularidad
de los padres es una etiqueta de la que es imposible desligarse. Esto
no significa que los hijos no se sientan orgullosos de su apellido o que
no quieran que se les relacione profesionalmente con sus padres.
El verdadero problema son los tópicos y expectativas que suelen
derivarse de un apellido famoso. Cuanto mayor es el éxito y el
reconocimiento profesional de los padres, mayores son las expectativas
que se ponen en sus hijos.
Por ejemplo: Amenudo se cree que los hijos de los profesionales con éxito
tienen exactamente el mismo talento que sus padres y que ese talento,
como mínimo, es tan intenso y productivo con el de sus padres.
Es un tópico en el que se suele confundir el talento con las posibilidades
y los medios para desarrollarlo.
En realidad que tus padres tengan éxito y sean famosos no significa
que tengas que dedicarte a la misma profesión, que tengas el mismo
talento que ellos o que el trabajo que ellos realizan sea al que te gustaría
dedicarte o para el que vales.
Sin embargo si los padres tienen una buena situación económica
pueden favorecer que los hijos dediquen más tiempo y medios a explorar
qué es lo que quieren hacer en la vida. También pueden probar
diferentes trabajos hasta encontrar aquel con el que se sienten agusto
o poner en marcha diferentes y/o sucesivos proyectos con todos los recursos
que necesiten a su disposición. Unos padres famosos pueden tener
un círculo de contactos amplio y sus hijos pueden aprovecharlo
con la certeza de qué es lo que quieren o ir titubeando con diferentes
trabajos hasta acertar con el más adecuado a sus características
e intereses.
Es posible que en algunos casos esta búsqueda sea una forma de
evitar constantes comparaciones familiares, pero por lo general es la
posibilidad de elegir y de poder hacerlo en las mejores condiciones posibles
lo que permite que la realicen. Por supuesto, al igual que el el caso
anterior, tener los medios y los conocimientos de los padres no basta:
Los hijos de los famosos también pueden fracasar, no saber qué
es lo que quieren hacer realmente o incluso arruinarse.
3._ CASO: CUANDO TU DEDICAS A SEGUIR LOS PASOS DE TU PADRE Y TE SALE
MAL.
Aquí hablaremos de Olivia Molina (que es actriz pero de segunda...)
o de la sobrina de Versace (que es la heredera del imperio pero ella no
quiere y le está costando su salud). ¿Por qué ocurre
esto? ¿Son incapaces de cortar cualquier vínculo familiar
y prefieren seguir los pasos familiares a pesar de que les salga mal?
Cuando hablamos de los hijos de padres famosos solemos aplicar una lógica
muy peculiar: Si triunfan pensamos que es por que sus padres les han conseguido
allanar todo el camino hasta el éxito y si fracasan pensamos que
son unos malcriados y caprichosos o bien que son tan torpes que ni con
todas esas facilidades han conseguido el éxito. Es una visión
muy crítica y sesgada pero frecuente. El motivo es que automáticamente
pensamos en las ventajas y oportunidades que suelen tener, y no en la
persona en sí.
Unos padres famosos y con éxito profesional pueden poner a disposición
de sus hijos más recursos y apoyos, pueden darle una educación
y formación a medida, guiarles en sus primeros pasos laborales
y presentarles a las personas adecuadas gracias a su experiencia profesional.
Es exactamente lo mismo que haría cualquier padre y madre al margen
de cual sea su situación. La diferencia es que el dinero y el éxito
pueden conseguir que estas posibilidades sean un importante punto de partida
y trampolin profesional.
No todo el mundo puede trabajar en lo que le gusta, dedicarle el tiempo
que sea necesario para salir adelante y tener todos los recursos para
conseguirlo. Así que socialmente se valoran de forma muy crítica
las situaciones en las que estas posibilidades y oportunidades viene dadas.
Por lo general, los hijos de famosos y profesionales con éxito
suelen quejarse de esta visión crítica y generalizada que
se tiene de ellos por que implica que no se reconocen sus méritos
y esfuerzos y por que todo lo que hacen siempre es comparado con el talento
y el éxito alcanzado por sus padres. Con frecuencia es necesario
que pasen unos cuantos años en los que los hijos acumulen una sólida
trayectoria profesional para que se comience a valorar su trabajo en sí
mismo y de una forma menos crítica. Posiblemente éste es
el caso de Olivia Molina o de la hija de Pepa Flores (Marisol).
Un caso diferente es cuando junto al apellido se hereda un imperio financiero
como Versace. Entonces ya no se trata de aprovechar las oportunidades
y ventajas de una buena posición social, de demostrar tu talento
y valía profesional, de las comparaciones o de las expectativas
que pueda haber sobre una persona por el hecho de pertenecer a una familia
en concreto. Ahora se trata de la responsabilidad de sacar adelante un
imperio compuesto por empresas, marcas y toda una gama de productos y
además de las personas que dependen y trabajan en él. El
nivel de exigencia en este caso es igual que el de un alto ejecutivo/a
que tiene que hacerse cargo de una gran empresa, de todos sus engranajes,
su funcionamiento y su proyección de futuro. Las decisiones ya
no dependen sólo de lo que uno desee sino de las responsabilidades
que implica ese imperio empresarial y de las consecuencias que pueda tener.
La verdad es que el éxito, el talento y la fama de los padres
y familiares proporciona una serie importante de ventajas y oportunidades
que no suelen estar al alcance de todos pero también tiene sus
desventajas y nunca es una garantía de éxito.