La
Gestión Emocional
es el trabajo consciente de comprensión, desarrollo y entrenamiento
de nuestra Inteligencia Emocional, en sus diferentes aplicaciones:
Laboral, Personal, Social y Humana.
La Gestión Emocional es el trabajo eficaz y guiado de nuestra
Consciencia Emocional, mediante el desarrollo y entrenamiento de nuestra
Inteligencia Emocional y todas sus posibilidades.
La
Gestión Emocional se basa en el conocimiento, la comprensión
y el aprovechamiento de nuestras emociones para que funcionen como
Recursos Emocionales, que nos sirvan de equilibrio y motor en nuestras
acciones. El análisis y el desarrollo de estos recursos nos
facilitan comprender, vivir y "fluir" en las diferentes
situaciones, contextos y entornos de nuestra vida individual, profesional,
laboral, familiar y de pareja.
El conocimiento y
la comprensión de nuestras emociones sirven para que funcionen
como
Fuentes de Equilibrio y
Mejora, y de nuestras
motivaciones para aprovecharlas como
Fuentes de Impulso, Acción
y Eficacia. El objetivo final con el que se realiza y aplica
se centra en facilitar nuestras posibilidades de ,
Acción,
Eficacia e
Interrelación con otros, ya sea
en nuestro trabajo o en nuestra vida personal.
Su aplicación práctica se fundamenta en el aprendizaje,
desarrollo y entrenamiento de nuestra Inteligencia Emocional. Esta
aplicación se realiza mediante las técnicas, estrategias
y herramientas de IE y GE, que se adaptan, personalizan y amoldan
según el
entorno y
contexto de aplicación,
las características de cada individuo y los objetivos, circunstancias
y planteamientos de cada situación.
Conocimiento, Aplicación
y Personalización son las herramientas básicas para
trabajar y desarrollar las posibilidades de nuestra Gestión
Emocional<
Las emociones
son nuestra fuente de recursos y energía más potente
y eficaz.
Mediante las emociones obtenemos el impulso necesario para superar
los obstáculos, resolver los problemas, relacionarnos con los
demás de forma eficaz y alcanzar nuestros objetivos.
Sin embargo su aplicación en
la vida diaria, en el trabajo y en las relaciones con otros, exige
de cada individuo una implicación e interrelación
personal, íntima, constante, consciente, receptiva, abierta
y empática.
Algo difícil de conseguir si tenemos en cuenta que la fuerza presencial
de las emociones suele ser arrolladora y tiende a eclipsar o poner "a
su servicio" el resto de las capacidades más complejas de nuestra
mente. A menudo las personas tienen las capacidades
y habilidades necesarias para superar los problemas, evolucionar y
mejorar situaciones concreta y alcanzar objetivos bien planificados.
<p class="TEXTO">Sin embargo, también con frecuencia
se ven
rodeados de una compleja maraña de sentimientos, pensamientos
y deseos, propios, hacia otros o que involucran a otras personas,
que unidos a los obstáculos, presiones, factores internos
y externos que entran en escena, aparecen y desaparecen, y trastocan
toda previsión, suelen generar un importante gasto de energía
física y emocional.<br>
</p>
<p align="left" class="TEXTO">Los objetivos generales
que guían
la Gestión Emocional son:</p>
Aprender a identificar
nuestro registro emocional y motivacional,
Analizar y evaluar repercusiones y expectativas y
Entrenar las técnicas que nos permitan convertirlo en una
energía a favor de la actividad, los objetivos y los contextos
de aplicación
Aprender a desbloquear las situaciones en las que nuestras
propias emociones se convierten en repercusiones poco operativas