
Goleman define la IE como la capacidad
para reconocer y comprender los sentimientos propios y los de los
otros, y la habilidad para gestionarlos de forma eficaz al relacionarnos
y trabajar con otros. Así que cuando hablamos de IE no hablamos
sólo de Emociones, hablamos también de saber qué sentimos,
por qué y cómo reaccionar, y hablamos también de
qué es lo que pueden sentir los demás, por qué motivos, en qué sentido,
intensidad, etc.

La Inteligencia Interpersonal, y
La Inteligencia Intrapersonal
consistente en comprender a los demás, saber lo que les motiva, cómo se sienten y reaccionan, cómo trabajar con ellos y como favorecer la cooperación. Es decir: la capacidad de liderazgo, la base emocional para las habilidades sociales y las interacciones con otros, la empatía, etc.
consistente en esas mismas capacidades pero dirigidas hacia uno mismo, para poder conocer y comprender las emociones propias y saber utilizarlas de manera que facilite y potencie las relaciones positivas y eficaces con los demás.
Evidentemente y acorde con el enfoque de la IE no podemos considerar
estas dos facetas como acciones aisladas, sino como un compendio
de capacidades y habilidades que podemos identificar diferenciándolas
para comprenderlas mejor
Por ese motivo resulta difícil concretar si se trata de facetas,
dimensiones, etc, ya que en realidad dependen de:
la manera en la que las desarrollemos, exterior o interior,
o dicho de otra forma,
de cómo las utilicemos, hacia otros o hacia nosotros mismos.