Pero lo realmente importante de estos individuos es que son la prueba
de que el aprovechamiento de nuestro potencial se puede realizar de forma
consciente e intencional, (a cualquier edad y situación) se puede
entrenar y desarrollar, y nos permite dirigirnos y alcanzar objetivos
claros y concretos. Ése el proceso mediante el cual conseguimos
transformar nuestro potencial en Competencias.

Desgraciadamente nuestra sociedad ha generado tal cantidad de barreras
laberínticas a superar que la mayoría abandonamos nuestros
sueños, nuestras ilusiones y destrezas, y ponemos a dormir ese
potencial en cuanto conseguimos la base principal de subsistencia que
nos marca la sociedad. Sí, llegar a final de mes, sacar el trabajo
diario adelante, lidiar con los jefes, las angustias de siempre y disfrutar,de
vez en cuando, y aunque sólo sea un poquito de la vida, no son
poca cosa. Todo ese quehacer cotidiano constituye algo más que
una base principal de subsistencia: Es la ineludible y dura vida cotidiana.
Para la mayoría de las personas conseguir estos objetivos es toda
su vida. No quedan resquicios ni huecos para ponerse a buscar el santo
grial de su potencial. Y es lógico, por que cuando el plan de vida
se basa en lograr algo tan básico, tan necesario y honesto como
sacar adelante tu vida o tu familia, resulta un poco absurdo ponerse a
hablar de potencial y capacidades desaprovechadas. Quizá por éso,
el hecho de descubrir o que descubran el talento que uno tiene, es todavía
un lujo reservado para aquellos que se lo pueden permitir.
Pero lo cierto es que todos queremos más, todos queremos estar
mejor, hacer las cosas lo mejor posible. Y todos tenemos derecho a desearlo
... y a conseguirlo.
Tenemos las herramientas más importantes para conseguirlo: A nosotros
mismos y nuestras mentes. Pero nadie nos dice cómo hacerlo. Así
que, en ese juego de laberintos y obstáculos que ha generado nuestra
sociedad, ése es el primer laberinto con el que nos encontraremos
en nuestras vidas: Encontrar nuestro potencial, aprender a verlo, a diferenciarlo,
a identificarlo.
Y Encontrar la forma de equilibrar esa búsqueda con el quehacer
diario, es el segundo horroroso laberinto a superar.
Sin embargo, los factores y los motivos por los cuales no somos conscientes
de nuestro potencial, y los factores y los motivos por los cuales no realizamos
su aprovechamiento de forma más eficaz, son sólo una parte
de esta historia. Unas partes complejas, que deberían desanimar
desde el primer paso a todos aquellos que no tengan la suficiente motivación,
curiosidad o empeño. Pero sólo una parte.
Por que conocer esos factores y motivos, o leerlos en una web de Internet,
no cambiará nada, si antes no cambia nuestra actitud, si antes
no sabemos qué es realmente ese potencial, cómo funciona
y qué podríamos lograr con él:
Si antes no creemos en nosotros mismos.
Potencial, Recursos, Aptitudes, Vocación, Medios, Retos, Destrezas, Laberíntos, Aprendizaje, Confianza, Vida cotidiana, Trabajo, Sueños, ... Parece complicado, ¿verdad?
Pero no es así:
Todo se limita a saber sacarse partido a uno mismo, y sacarse partido a uno mismo en el trabajo, para emprender un negocio o en la vida privada y social, el potencial de cada uno es una cuestión de saber canalizar nuestros recursos aprovechando el medio.