El tiempo que
tarda en llegar ese derrumbamiento varía de unas personas
a otras, y depende de sus características, su personalidad,
experiencias anteriores e incluso de la situación que
provoca el estado de indefensión.
En nuestra vida cotidiana amenudo nos encontramos en situaciones
en las que aparecen pequeños estados de frustración,
pero también podemos vivir en algunas ocasiones experiencias
de auténtica indefensión. Casi siempre son situaciones
fugaces o de una importancia relativa o bastante llevadera,
o bien se presentan acompañadas de alternativas, posibilidades
y recursos que nos permiten evitarlas o resolverlas.
Sin embargo, ¿qué pasaría si en esas
situaciones fueran gravemente amenazantes y la persona que
las vive no tuviera alternativas, recursos ni posibilidades
de ningún tipo para evitarlas? En Psicología
varios investigadores identificaron y estudiaron un proceso
psicológico que recibe el nombre de "Indefensión
Aprendida" que aparece en situaciones muy concretas y
conlleva una serie de pensamientos y sentimientos relacionados
directamente con los estados depresivos.
Puede empezar a causa de una situación concreta, o
de varios hechos que se han ido acumulando a lo largo del
tiempo. Pero también puede darse la posibilidad de
que sea la percepción subjetiva de una situación
lo que esté en el origen.
que generan un sentimiento de rabia contenida, a veces completamente
justificada. A continuación le sigue una frustración
amarga o un desmoramiento casi incontenible. Otras veces no
hay rabia, ni tampoco el impulso, el deseo o la necesidad
de luchar; sino que directamente se pasa a dudar de uno mismo
y de su capacidad para hacer cosas, cosas que quizá
antes no resultaban un problema o que para otros es lo más
sencillo del mundo. En cualquiera de las situaciones, lo que
aparece luego es la depresión y con ella la abrumadora
angustia que la acompaña.
que la Indefensión es un proceso bastante más
complejo que no puede reducirse al tipo de reacción
o estado psicológico que aparece en contextos de presión,
tensión y desbordamiento emocional e intelectual.
La Teoría de la Indefensión Aprendida
Seligman estableció en 1974 la Teoría de la Indefensión
Aprendida. Esta teoría surge apartir de los resultados obtenidos
en sus estudios de laboratorio, pero posteriormente otros psicólogos
fueron desarrollando, ampliando y generalizando sus premisas y conclusiones
hacia factores, aspectos y situaciones de la vida cotidiana. El resultado
de todos estos estudios e investigaciones fue el siguiente:
La Indefensión Aprendida es el estado psicológico al que
llega una persona cuando percibe que sus acciones no tienen control alguno
sobre las consecuencias, reacciones y situaciones que conllevan o estan
relacionadas con ellas. Este estado psicológico puede darse en
una situación real o percibida, y conlleva un estado de inquietud,
depresivo, incapacidad, vulnerabilidad o indefensión. En el peor
de los casos hay un deterioro de la autoestima y la valía que puede
llegar a atribuirse a sí mismo.