Pero para comprenderlo primero es necesario explicar
de dónde viene este término y a qué procesos y aspectos
psicológicos hace referencia.
También exige un compromiso continuado de trabajo por parte de la
persona que es su cliente ya que sin ese trabajo conjunto no hay un auténtico
desarrollo.
La relación entre el coach y su cliente
En este estilo, técnica o herramienta de evolución y desarrollo,
la relación entre el profesional y su cliente se transforma en
personal, intransferible y casi complice.
El coach es un "facilitador", y por sus conocimientos y experiencia
profesional, conoce y tiene una visión mucho más amplia
de las posibilidades que tiene cualquier individuo. Ante cada cliente
evalúa y ajusta esas posibilidades a realidades concretas, teniendo
en cuenta sus características, situaciones y vivencias.
El cliente es el protagonista único de su vida, sus deseos y posibilidades,
y por lo tanto es la fuente de información sobre la que trabajar
y la fuerza energica que realizará el proceso.
Juntos, pueden estimar y perfilar objetivos, situaciones y retos a alcanzar.
Fundamentos básicos del Coaching
Nuestra forma de pensar y sentir incide directamente sobre nuestras acciones
y en consecuencia sobre los resultados que obtenemos y nuestros logros.
Mediante el coach una persona puede conocer, comprender y "ver"
otras facetas y posibilidades de nosotros mismos, el contexto y las situaciones,
que nos facilite alcanzar esos u otros objetivos.